4 de junio de 2025.
Cambiar la postura al dormir puede ser una solución sencilla para mejorar la calidad de vida. Según investigaciones recientes, dormir de lado es una práctica respaldada por expertos que alivia trastornos como la apnea del sueño, el dolor lumbar y el reflujo ácido. Este hábito, accesible para todos, no solo promueve un descanso reparador, sino que también contribuye al bienestar general.
Cómo ayuda con la apnea del sueño.
La apnea obstructiva del sueño, caracterizada por ronquidos y pausas respiratorias, afecta a millones de personas. Dormir boca arriba agrava este problema, ya que la lengua puede obstruir las vías respiratorias. En cambio, al descansar de lado, las vías aéreas permanecen despejadas, facilitando la respiración. Rafael Pelayo, experto de la Universidad de Stanford, destaca que esta postura mejora la oxigenación, reduciendo los episodios de apnea. Meir Kryger, de la Universidad de Yale, advierte que ignorar este trastorno puede derivar en hipertensión, problemas cardíacos o deterioro cognitivo. Susan Redline, del Brigham and Women’s Hospital, explica que dormir de lado optimiza la estructura de las vías respiratorias, promoviendo un flujo de aire más eficiente.
Beneficios para el dolor de espalda.
El dolor lumbar es otra afección que puede aliviarse al dormir de lado. Estudios recientes confirman que esta posición mantiene la columna alineada, reduciendo la presión en la espalda baja. Aleksandar Videnovic, neurólogo de Harvard, desaconseja dormir boca abajo, ya que esta postura tensa la columna y agrava el dolor. Para maximizar el alivio, los expertos recomiendan usar una almohada entre las rodillas, lo que ayuda a mantener una postura natural. Esta técnica es especialmente útil para personas con sobrepeso o mujeres embarazadas, ya que también reduce la presión en las caderas.
Alivio del reflujo ácido.
El reflujo ácido, que provoca ardor en el pecho, puede empeorar al dormir boca arriba, ya que el ácido estomacal fluye hacia el esófago. Dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, mantiene el esófago en una posición elevada, dificultando este reflujo. Un estudio de 2022 publicado en el American Journal of Gastroenterology respalda que esta postura reduce los síntomas y mejora la digestión. Elevar la cabecera de la cama o usar una almohada más alta puede potenciar estos efectos, ofreciendo un descanso más cómodo.
Consejos prácticos para dormir de lado.
Adoptar esta postura puede requerir ajustes. Jennifer Martin, de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, sugiere usar almohadas largas para mayor soporte o colocar una toalla enrollada junto al cuerpo para evitar girarse. También existen dispositivos que vibran o emiten alertas si cambias de posición, así como aplicaciones móviles que detectan ronquidos y promueven el descanso lateral. Asegúrate de contar con suficiente espacio en la cama, especialmente si duermes acompañado, para mantener la postura durante la noche.
Cuándo consultar a un especialista.
Si los síntomas persisten, es fundamental buscar la opinión de un experto en medicina del sueño. Estos profesionales pueden diagnosticar trastornos subyacentes y ofrecer tratamientos personalizados. Aunque dormir de lado es una estrategia efectiva, no sustituye la atención médica en casos graves.
Conclusión:
Dormir de lado es una práctica sencilla con beneficios comprobados para la salud. Desde mejorar la respiración hasta aliviar dolores y molestias digestivas, este cambio puede transformar tus noches. Con pequeños ajustes, como usar almohadas estratégicamente, puedes optimizar tu descanso y bienestar.

